Reseña histórica de las leyes de ciudadanía y naturalización de EE. UU.

Las políticas de ciudadanía y naturalización de EE. UU. han cambiado mucho a lo largo de la historia. Cada cambio refleja los valores y las necesidades de la sociedad.

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Bandera estadounidense colocada en una casa de ladrillo con paredes cubiertas de hiedra

Las políticas de inmigración, ciudadanía y naturalización han cambiado mucho a lo largo de la historia de Estados Unidos.

Cada cambio reflejó las ideas, creencias y necesidades de la sociedad de su época. Al final, estos cambios dieron lugar al sistema que conocemos hoy.

La historia de nuestras leyes de naturalización y ciudadanía deja claro que la inmigración siempre ha ocupado un lugar central en nuestras ideas y debates políticos, legales y sociales.

Leyes de inmigración del siglo XVIII

La inmigración siempre ha sido un tema importante para Estados Unidos.

Desde los fundadores y la creación de la Constitución, el Artículo I, §8, cláusula 4, delegó expresamente al Congreso el poder de establecer las normas sobre naturalización e inmigración.[i]

Durante este periodo, la mayoría de las leyes se ocupaban de establecer requisitos uniformes de residencia y decidir cómo manejar las relaciones con los países que estaban en guerra con Estados Unidos.

Conforme al poder establecido por la Constitución, el Congreso promulgó el primer conjunto uniforme de reglas mediante la Ley de Naturalización de 1790.[ii]

Ley de Naturalización de 1790

La ley permitía que una persona de buen carácter moral, que hubiera vivido en Estados Unidos y fuera una persona blanca libre, pudiera solicitar la ciudadanía.

En lugar de presentar una solicitud ante una agencia del gobierno, como se hace hoy, cualquier persona que quisiera obtener la ciudadanía tenía que solicitarla ante un tribunal.

Además, según la ley de 1790, la ciudadanía de la persona podía transmitirse a cualquiera de sus hijos menores de 21 años.

Una vez que el tribunal aprobaba la ciudadanía, la persona tenía que jurar lealtad a la Constitución de Estados Unidos. [iii]

Ley de Naturalización de 1795

Solo cinco años después, el Congreso aprobó la Ley de Naturalización de 1795.

Aunque esta ley no era muy diferente, exigía que toda persona que quisiera obtener la ciudadanía estadounidense renunciara a su lealtad a cualquier Estado anterior y a todo título que hubiera tenido allí.

Además, aumentó el requisito de residencia de dos a cinco años.

También cambió la forma en que los hijos podían obtener la ciudadanía por medio de sus padres.

A partir de entonces, podían obtener la ciudadanía todos los hijos cuyo padre hubiera residido en EE. UU. y nunca hubiera sido condenado por unirse al ejército británico. [iv]

Ley de Naturalización de 1798

Los requisitos de residencia y de declaración de intención volvieron a cambiar en 1798 con la Ley de Naturalización de 1798.

Para obtener la ciudadanía, usted tenía que haber vivido en EE. UU. durante al menos 14 años al presentar su solicitud. También tenía que haber declarado su intención de obtener la ciudadanía estadounidense al menos cinco años antes de presentarla.

Además, solo podía obtener la ciudadanía si había renunciado a su lealtad y ciudadanía de otras naciones que estuvieran en guerra con EE. UU. cuando presentó su solicitud. [v]

También en 1798, el Congreso aprobó dos leyes pertinentes que buscaban establecer cómo manejaría el país la posible inmigración de personas provenientes de países en guerra con EE. UU.

Primero, la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 estableció que, durante una guerra declarada con otro país, cualquier ciudadano varón naturalizado, mayor de 14 años y originario de ese país podía ser deportado, encarcelado y clasificado como enemigo extranjero.[vi]

Segundo, la Ley de Amigos Extranjeros de 1798 otorgó al presidente el poder de deportar a cualquier extranjero que considerara peligroso.

Por otra parte, también permitió al presidente conceder residencia temporal legal en EE. UU. a cualquier persona. [vii]

Leyes de inmigración del siglo XIX

Durante el siglo XVIII, se fomentaba la inmigración abierta y había pocas restricciones sobre cuántas personas y quiénes podían obtener la ciudadanía estadounidense.

Sin embargo, las consecuencias de la Guerra Civil cambiaron esta manera de pensar.

Cuando los estados comenzaron a aplicar sus propias leyes de inmigración y el país enfrentó una depresión económica por los efectos de la guerra, la Corte Suprema y el Congreso intervinieron.

Autoridad federal sobre la ley de inmigración

En Chy Lung v. Freeman, la Corte Suprema estableció que regular la inmigración era una facultad exclusiva del gobierno federal. Esto aseguró que la ley de inmigración fuera uniforme en todo EE. UU. para todas las personas que quisieran entrar. [viii]

Mientras la Corte Suprema buscaba unificar las leyes de inmigración en todo el país, el Congreso también intentaba reunificarlo después de la Guerra Civil.

Después de la Guerra Civil

Debido a las crecientes quejas sobre la falta de mano de obra barata, el Congreso aprobó una Ley para Fomentar la Inmigración.

Aprobada en 1864, la ley fomentó la inmigración al respaldar a las empresas que pagaran el viaje de inmigrantes a EE. UU. a cambio de su trabajo.

Además, creó el cargo de comisionado de Inmigración, quien trabajaba bajo la autoridad del secretario de Estado. Así se estableció formalmente la idea de que una agencia federal debía regular la inmigración.[ix]

Esta ley, junto con una recesión económica en Europa, causó un aumento considerable en el número de inmigrantes que llegaban a EE. UU.

Ley de Exclusión China de 1882

Como resultado, EE. UU. estableció sus primeras leyes de exclusión y restricción.

Estas leyes definieron expresamente quiénes podían inmigrar y obtener la ciudadanía estadounidense.

Esta nueva manera de pensar quedó consolidada en la Ley de Exclusión China de 1882.

La ley suspendió durante 10 años toda inmigración de trabajadores chinos a EE. UU., les prohibió obtener la ciudadanía y permitió deportar a los inmigrantes chinos que no estuvieran legalmente en el país.[x]

Debido también al aumento de la inmigración a EE. UU., el Congreso abandonó el enfoque de 1864. En la Ley de Trabajo por Contrato de 1885, prohibió que los estadounidenses celebraran contratos laborales con extranjeros que aún no hubieran inmigrado legalmente a EE. UU.[xi]

Ley de Inmigración de 1891

Además, el Congreso aprobó la Ley de Inmigración de 1891, que tuvo consecuencias importantes para quienes querían inmigrar a EE. UU.

La ley amplió las restricciones sobre quiénes no podían ser admitidos en EE. UU.

Declaró que no podían inmigrar las personas consideradas entonces como discapacitadas intelectuales, las personas con enfermedades mentales, los indigentes, quienes probablemente cometerían un delito, quienes hubieran sido condenados por un delito grave, las personas enfermas y quienes hubieran cometido un delito de vileza moral.

Sin embargo, estas restricciones eran menos estrictas para los familiares o amigos de un ciudadano estadounidense, siempre que no pertenecieran a estas categorías de exclusión. [xii]

Además, creó el cargo de superintendente de Inmigración, bajo la autoridad del Departamento del Tesoro. Esto amplió la capacidad del gobierno federal para regular y hacer cumplir las leyes de inmigración.

El superintendente tenía a su cargo la inspección, admisión, denegación y gestión de todos los procedimientos migratorios.

Podía cumplir estas funciones con la ayuda de inspectores de inmigración de EE. UU., ubicados en todos los puntos de entrada del país. [xiii]

Para 1895, la Superintendencia de Inmigración se había convertido en la Oficina de Inmigración.

Esta oficina reunió en una sola agencia las funciones de control y regulación. La tendencia hacia la uniformidad y la coherencia continuó durante el siglo XX.[xiv]

Leyes de inmigración del siglo XX

Durante los siglos XVIII y XIX, los tribunales eran responsables de conceder la ciudadanía.

Sin embargo, en 1905 se determinó que estos tribunales no aplicaban de manera uniforme las leyes de naturalización vigentes. En respuesta, el Congreso aprobó la Ley Básica de Naturalización de 1906.[xv]

Ley Básica de Naturalización de 1906

Esta ley no solo estableció normas que los tribunales debían cumplir. También creó el Servicio Federal de Naturalización, encargado de supervisar los procedimientos de los tribunales.

Además, convirtió la Oficina de Inmigración en la Oficina de Inmigración y Naturalización. [xvi]

La tendencia hacia un proceso migratorio uniforme y coherente continuó durante las décadas siguientes.

Esto puede verse en la Ley de Cuotas por Origen Nacional de 1924, que estableció fórmulas para calcular las cuotas[xvii]. También se reflejó cuando el Servicio de Naturalización se convirtió en una agencia independiente y cuando se creó el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) en 1933.[xviii]

Además, aumentaron los requisitos para obtener la ciudadanía estadounidense.

Bajo la Oficina de Inmigración y Naturalización, si usted quería inmigrar, tenía que saber hablar inglés y poder leer y escribir en su idioma materno.

Además, tenía que someterse a exámenes médicos en cuanto entrara al país.

A partir de 1918, también se exigía un pasaporte para entrar al país. [xix]

Después de la Primera Guerra Mundial

Aunque la inmigración a EE. UU. disminuyó durante la Primera Guerra Mundial, volvió a aumentar poco después de que terminó la guerra.

En respuesta, el Congreso estableció una nueva política migratoria con cuotas para cada nacionalidad.

A cada país se le asignaba una cuota según el número de personas que habían inmigrado antes, de acuerdo con los informes del censo.

Bajo este nuevo sistema, el Departamento de Estado solo emitía una cantidad determinada de visas cada año. Únicamente podían entrar los inmigrantes que llegaran a un puerto de entrada con una visa válida. [xx]

Debido a las nuevas restricciones, la inmigración ilegal aumentó considerablemente. Por eso, en 1924, el Congreso creó la Patrulla Fronteriza de EE. UU. [xxi]

Durante la Segunda Guerra Mundial

Después de la Primera Guerra Mundial y con el comienzo de la Gran Depresión en 1929, la mayoría de las políticas migratorias se concentraron en las necesidades económicas del país.

Sin embargo, cuando la Segunda Guerra Mundial se volvió inminente, las preocupaciones de seguridad nacional pasaron al centro del debate y sirvieron de base para las leyes posteriores.

Por ejemplo, en 1940, el INS dejó de estar bajo el control del Departamento de Trabajo y pasó a la supervisión del Departamento de Justicia. [xxii]

Además, el INS comenzó a aplicar más programas para identificar y controlar exactamente quiénes entraban a EE. UU.

Comenzó a tomar huellas digitales y registrar a quienes llegaban a EE. UU. También estableció campos de internamiento y centros de detención para las personas que consideraba enemigos extranjeros, amplió las funciones de la Patrulla Fronteriza y documentó las revisiones de seguridad de los inmigrantes. [xxiii]

Después de la Segunda Guerra Mundial

Pero al terminar la Segunda Guerra Mundial, el sistema internacional de inmigración enfrentó una grave crisis.

Había una emergencia humanitaria, y EE. UU. estaba al frente de este asunto.

Debido al papel internacional que había asumido durante la guerra, EE. UU. trató de encabezar la respuesta al problema.

Por eso, durante las décadas de 1940 y 1950, el INS estableció programas que permitían entrar a EE. UU. a las personas desplazadas por la guerra.

Por ejemplo, permitió la inmigración de refugiados y personas que escapaban de países comunistas. También simplificó los procedimientos para los cónyuges y familiares de soldados estadounidenses a fin de facilitar la reunificación familiar. [xxiv]

Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952

Debido a la gran cantidad de leyes migratorias complejas que habían surgido durante los dos siglos anteriores, el Congreso volvió a organizar y unificó todas las normas y leyes anteriores sobre inmigración en la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952 (INA).[xxv]

La INA también creó cargos de funcionarios consulares. Estos debían examinar si los extranjeros cumplían los requisitos de admisión a EE. UU. y podían negar visas a quienes consideraran inadmisibles. [xxvi]

Enmiendas de 1965

Aunque esta ley mantuvo el sistema original de cuotas, fue modificada en 1965 y sustituida por un sistema de preferencias. Este cambio sentó las bases del sistema de preferencias actual. [xxvii]

En lugar del sistema de cuotas, se estableció un límite numérico que permitió conceder visas de manera más amplia que en las décadas anteriores.

El sistema de preferencias se basó en la reunificación familiar y en la necesidad de atraer a trabajadores extranjeros capacitados a EE. UU. [xxviii]

Además, la presión internacional causada por las crisis humanitarias continuó durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Esto produjo cambios importantes en la manera en que el gobierno de EE. UU. trataba a los refugiados.

Ley de Refugiados de 1980

La Ley de Inmigración de 1965 no fijó un límite para el número de refugiados. La falta de procedimientos específicos dio lugar a varias políticas centradas en los refugiados durante las décadas de 1960 y 1970[xxix].

Finalmente, en 1980, se promulgó la Ley de Refugiados para dar mayor uniformidad a este asunto.

La Ley de Refugiados de 1980 creó la Oficina del Coordinador de Estados Unidos. Esta oficina organizó y reformó los sistemas para refugiados y aumentó el número de personas que podían reunir los requisitos.[xxx]

Todos los cambios del sistema migratorio se debieron a la evolución de la inmigración tanto dentro del país como en el ámbito internacional.

Como los demás, los cambios aplicados durante las décadas de 1980 y 1990 se debieron a que viajar entre países se volvió más fácil, al aumento del debate sobre la inmigración ilegal y a los cambios en los patrones migratorios.

Ley de Reforma y Control de la Inmigración de 1986

Como consecuencia, en 1986 se aprobó la Ley de Reforma y Control de la Inmigración (IRCA).

Esta ley amplió las facultades, funciones y responsabilidades del INS.[xxxi]

La IRCA encargó al INS sancionar a los empleadores estadounidenses que contrataran a sabiendas a extranjeros sin estatus legal. También le encargó deportar a quienes fueran descubiertos trabajando ilegalmente en EE. UU. Además, aumentó el número de agentes de la Patrulla Fronteriza.

Por otra parte, la IRCA también permitió que algunas personas obtuvieran un estatus legal en EE. UU., aunque se hubiera determinado que estaban ilegalmente en el país. [xxxii]

Además, el INS quedó encargado de hacer cumplir las leyes migratorias; restringir y controlar la entrada de no inmigrantes; supervisar las inspecciones en todos los puertos de entrada; otorgar beneficios; administrar los procedimientos de naturalización y residencia permanente; conceder asilo; patrullar las fronteras de EE. UU.; y deportar a todos los extranjeros sin estatus legal. [xxxiii]

Sin embargo, la IRCA no resolvió el creciente debate sobre la inmigración ilegal en su conjunto.

En la década de 1990, el debate pasó a centrarse en la seguridad nacional y las preocupaciones económicas. A la vez, se mantenían los objetivos de reunificar a las familias y fomentar la inmigración de trabajadores capacitados a EE. UU.

Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante

La Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante incluyó un proceso de deportación acelerada, aumentó la vigilancia fronteriza, creó nuevos motivos de exclusión y expulsión de EE. UU. y dificultó que los inmigrantes obtuvieran la ciudadanía.[xxxiv]

Al mismo tiempo, el Congreso aprobó la Ley de Inmigración de 1990, que aumentó el número de visas disponibles y modificó el sistema de preferencias.

La ley estableció las tres categorías de preferencia por familia, empleo y diversidad que todavía se usan hoy.[xxxv]

Cada medida tomada durante el siglo XX refleja los cambios en las actitudes mundiales y nacionales hacia la inmigración.

El sistema tuvo que responder a la llegada de refugiados y a la creciente idea de que primero debíamos proteger los intereses estadounidenses.

Esto dio lugar a leyes centradas tanto en ayudar a los refugiados y facilitar la reunificación familiar como en atender la seguridad nacional y las preocupaciones económicas.

Sin embargo, el sistema migratorio que conocemos hoy responde a los atentados del 11 de septiembre.

Políticas migratorias después del 11 de septiembre

Las consecuencias de los sucesos del September 11, 2001 establecieron una nueva base para la inmigración: la seguridad fronteriza y la protección de EE. UU. contra futuros ataques terroristas mediante una mayor recopilación de datos.

En 2002, con la Ley de Seguridad Nacional, el INS fue disuelto y sus funciones se reorganizaron dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).[xxxvi]

El DHS pasó a incluir la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y USCIS, la agencia de inmigración. [xxxvii]

Además, el gobierno creó programas que le daban facultades para arrestar, detener y señalar a personas sospechosas de terrorismo, con el objetivo general de proteger la seguridad nacional.

Ahora existe un mayor control de las personas que quieren entrar a EE. UU. y se examina con más rigor a los solicitantes.

Leyes como la Ley USA PATRIOT[xxxviii] y la Ley de Mayor Seguridad Fronteriza y Reforma de Entrada con Visa[xxxix] se han centrado en ampliar las facultades del gobierno para arrestar y detener a personas que no son ciudadanas sin divulgar públicamente la revisión legal.

Aunque existen preocupaciones políticas fuertes y profundas entre la sociedad estadounidense, pocas iniciativas han tenido éxito desde el periodo inmediatamente posterior al 11 de septiembre.

Debido al estancamiento en el Congreso y a la falta de una iniciativa clara de la sociedad estadounidense, nuestro sistema migratorio disfuncional sigue necesitando una reforma urgente.

Lo que sí está claro es que las leyes migratorias de EE. UU., tanto pasadas como actuales, cambian con las condiciones políticas, sociales y económicas. Esto se hará más evidente con el tiempo.

Fuentes

[i] Constitución de EE. UU., art. 1, § 8, cl. 4.

[ii] Ley de Naturalización de 1790, cap. 3, 1 Stat 103 (1790).

[iii]Véase la misma fuente.

[iv] Ley de Naturalización de 1795, caps. 19-20, 1 Stat 414 (1795).

[v] Ley de Naturalización de 1798, cap. 54, 1 Stat 566 (1798).

[vi] Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, cap. 66, 1 Stat 570 (1798).

[vii] Ley de Amigos Extranjeros de 1798, cap. 58, 1 Stat 577 (1798).

[viii] Chy Lung v. Freeman, 92. U.S. 275 (1875).

[ix] Ley de Inmigración, cap. 246, 13 Stat 385 (1864).

[x] Ley de Exclusión China, cap. 126, 22 Stat 58 (1882).

[xi] Ley de Trabajo por Contrato, cap. 164, 23 Stat 322 (1885).

[xii] Ley de Inmigración, cap. 551, 26 Stat 1084 (1891).

[xiii]Véase la misma fuente.

[xiv] Ley del March 2, 1895, cap. 188, 28 Stat 876.

[xv] Ley Básica de Naturalización, 34 stat 596 (1906).

[xvi]Véase la misma fuente.

[xvii] Ley de Inmigración, 43 Stat 153 (1924).

[xviii] Orden Ejecutiva 6166.

[xix] Medida de Guerra, 40 Stat 559 (1918).

[xx]Supra, nota xvii.

[xxi]Supra , nota xvii.

[xxii] Reseña de la historia del INS, Oficina de Historia de USCIS 4-5 (2012).

[xxiii]Véase la misma fuente.

[xxiv]Véase la misma fuente, págs. 8-9.

[xxv] Ley de Inmigración y Nacionalidad, 182 Stat 66 (1952).

[xxvi]Véase la misma fuente.

[xxvii] Ley de Inmigración y Nacionalidad, 79 Stat 911 (1965).

[xxviii]Véase la misma fuente.

[xxix]Véase la misma fuente.

[xxx] Ley de Refugiados, 94 Stat 102 (1980).

[xxxi] Ley de Reforma y Control de la Inmigración, 100 Stat 3359 (1986).

[xxxii]Véase la misma fuente.

[xxxiii]Véase la misma fuente.

[xxxiv] Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante, 110 Stat 3009-546 (1996).

[xxxv] Ley de Inmigración y Nacionalidad, 104 Stat 4978 (1990).

[xxxvi] Ley de Seguridad Nacional, 116 Stat 2135 (2002).

[xxxvii]Véase la misma fuente.

[xxxviii] Ley USA PATRIOT, 115 Stat 272 (2001).

[xxxix] Ley de Mayor Seguridad Fronteriza y Reforma de Visas, 116 Stat 543 (2002).

About the author

James Williams
James Williams

Socio

James es socio de Tingen Law y se graduó de la Facultad de Derecho de la Universidad de Richmond. Está autorizado para ejercer en Virginia y en el Distrito Este de Virginia. Se enfoca en inmigración familiar y guía a cónyuges y padres durante las peticiones, el proceso consular y el ajuste de estatus. Su enfoque es minucioso y orientado a resolver problemas.

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